sábado, 2 de febrero de 2013

Antecedentes y prospectivas de la Política antidrogas en México.



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La política antidrogas en México al menos en épocas recientes tomó fuerza debido a la coyuntura vivida en el sexenio del expresidente Felipe Calderón, no obstante sus inicios que tienen poco más de  medio siglo de existir como tal en el país. En este trabajo se expone un resumen de la política antidroga así como sus antecedentes y posibles escenarios.

Política antidroga, antecedente global.

Anterior de la guerra entre China e Inglaterra por el opio,  el consumo de diferentes tipos de drogas en las sociedades era un hecho, no sólo en las sociedades europeas o asiáticas, también en el nuevo continente; los hongos,  el peyote y la hoja de coca eran utilizados por los mexicas e incas. Antes del siglo XX el consumo de droga no estaba regulado, en Inglaterra se reguló la venta de productos peligrosos hasta 1868. Mientras tanto en el continente americano el contenido de los brebajes o medicinas legales ni siquiera llevaban consigo el contenido de la sustancia en cuestión, siendo éste el caso los norteamericanos podían consumir opio y cocaína[1] –y sus derivados- sin ninguna restricción[2]. La guerra entre los EUA y la corona española en 1898 por la hegemonía en el caribe, y en los aún territorios de españoles terminaron con una derrota de los últimos, con ello los angloestadounidenses se quedaron con el control del caribe –y del continente- con lo cual el control del Filipinas paso a estar directamente bajo el la jurisdicción federal de los EUA; bajo este contexto es que surgieron algunos movimientos (según David F. Musto: “movimiento progresista”) impulsaban la prohibición del alcohol y de las drogas -en general-, el asunto de Filipinas se torna importante pues para 1902 cuando la población se veía aquejada por el consumo del opio la resolución del presidente Theodore Roosevelt presionado por el “movimiento progresista” fue prohibir el consumo de opio, y prohibir la inmigración de chinos –quienes transportaban el opio-, la resolución tenía un matiz unilateral que se vio reforzada en la Conferencia del opio en Shanghái (1909). Musto también agrega que la decisión fue de tipo moral bajo la creencia que podía hacer la vida de sus pobladores mejor.
En cierto grado la resolución que tomó EUA en torno al asunto del opio fue un antecedente claro de cómo actuaría EUA en adelante. Fue hasta el año de 1915 cuando en EUA se publica la Ley Harrison, dicha ley -impuesto- ponía como restricciones el uso de ciertas sustancias como la heroína, el opio, la morfina, y la cocaína sin una prescripción médica[3], no obstante su aplicación como tal sólo fue posible a partir de 1919 con la modificación de la decimoctava enmienda y para 1924 se prohibió su importación[4].  Después de todas las regulaciones a las que se enfrentaron las drogas –incluyendo al alcohol-  y teniendo un saldo relativamente bajo de consumidores fue tras la segunda guerra mundial en los años cincuenta cuando los consumidores de otra droga –la marihuana- incrementaron, por ello la aplicación de las leyes de 1951 y 1956 (ley  Boggs y la ley de control de narcóticos respectivamente) fueron puestas en vigor, sea que éstas son la base del actual control que se tiene sobre las drogas en ese país. No obstante ciertas medidas relativamente recientes como en 1976 en Holanda que quito las penas por posesión de droga y sobre la Cannabis y su uso medicinal en EUA en el estado de California –aprobado desde 1998- además de otros estados de la unión anglo-americana ponen entre dicho la actual política –al menos con respecto a la cannabis-.

Antecedentes de la política antidroga en México.

Los antecedentes de la política antidroga comenzaron durante la revolución y fue una medida influenciada por la política de los angloestadounidenses más que propia, la postura nacional anteriormente era un enfoque de salubridad, y pasó a ser de carácter  punitivo. En los años posteriores a la revolución, tanto en 1923 como en 1925 hubo esfuerzos por parte de los gobiernos de Obregón y de Calles para combatir el tráfico de drogas, armas y alcohol en la frontera, no obstante fue durante el periodo de 1930-1947; es decir, específicamente en 1931 y 1940 cuando se pública el primer reglamento contra los toxicómanos y en 1940 cuando el asunto da un cierto giro hacía un tema de salud pública con el Reglamento Federal de Toxicomanías del Departamento de Salubridad Pública, dicho reglamento fue derogado debido a la presión hecha por los anglo-americanos y a partir de 1947 el departamento de salubridad dejó de encargarse del tema, en adelante la PGR se encargaría. En las décadas de los cincuentas y los sesentas la política antidrogas fueron coordinadas por EUA y México. 
En 1969 se puso en marcha la operación intercepción;  resultado de la política exterior de EUA llevada a cabo por Richard Nixon, esta política ya criminalizaba (el contrabando) y legalizaba la persecución en muchos países del mundo. Después de la operación intercepción está la primera estrategia llevada a cabo por el ejército mexicano en los estados de Sinaloa, Durango y Sonora; operación Cóndor, si bien está fue usada como un medio para intervenir en la política local de Sudamérica, en México tuvo un carácter represor hacía los grupos traficantes de droga, lo que no  necesariamente la hace positiva o menos negativa, pues dicha política sirvió también para amedrentar a los grupos que participaban en la guerra sucia al igual que de paso sembró desconfianza en el ejército e instituciones público-gubernamentales en los pobladores que vivían en dichos territorios –sobre todo de las serranías-.

Los 80´s, 90´s y la transición democrática.

Durante la época de los ochentas y parte de los noventas la “lucha” antidrogas sin duda estuvo marcada por el asesinato de Enrique Camarena, agente de la DEA y por consiguiente de una fuerte presión de los EUA por “hacer” algo al respecto[5], los cambios no esperaron, la desintegración de la Dirección Federal de Seguridad -perteneciente a la Secretaria de gobernación- antecedente del actual CISEN, la aprehensión del hermano del expresidente Carlos Salinas: Raúl salinas; la muerte del cardenal Posadas Ocampo y una serie de escándalos que surgieron como el encubrimiento de José de Jesús Rebolledo quien brindaba protección a Amado Carrillo Fuentes líder del cartel de Juárez.  
A este tema del narcotráfico se le puede agregar la operación realizada por el gobierno angloestadounidense en 1998 donde doce banqueros mexicanos fueron arrestados por lavado de dinero, varias cuentas congeladas (122 millones de dólares) o incautadas (35 millones de dólares),  contra Bancomer, Banca Serfin, Banca confía, y la posibilidad de cerrar acciones en EUA de Banamex, Santander-México, y Bital: Operación Casablanca. Con la transición del ejecutivo federal  priista a uno panista; con el presidente Vicente Fox Quesada la política antidrogas siguió bajo el mismo rumbo, se basaba en la incautación y destrucción de drogas y la persecución de los traficantes de las mismas. El sexenio foxista estuvo marcado por el escape del penal de máxima seguridad “puente grande” de  Loera Guzmán en 2003, quien se ha vuelto uno de los hombres más buscados y ricos del mundo.   

Política de combate a las drogas 2006-2012.

El gobierno del presidente Felipe Calderón estuvo marcado por la cerradas  elecciones de 2006[6] que no le permitió nunca obtener la aprobación de amplios sectores de la sociedad mexicana en la política antidroga, a esto se le puede sumar la falta de cooperación de los gobiernos de las entidades de la federación y la constante polarización que hizo la izquierda en la sociedad al señalar a la política antidroga  como una política partidista o unipersonal…  
En el sexenio de calderón se inició una “guerra” en contra del narcotráfico y de los narcotraficantes, el objetivo de la política antidroga tuvo conforme avanzaba el sexenio diversos objetivos; o sea, fue difusa (Guerrero, 2012, en línea). Dentro de la política algo que si fue constante fue el enfrentamiento, es decir, ya fuese el abatimiento o el arresto -mediático- de líderes de los “carteles”, 26 arrestados y 4 abatidos,  lo que contrasta enormemente frente a los sexenios de Fox y Zedillo quienes sólo detuvieron a 7 y 4 capos respectivamente. Ésta confrontación directa de “fuego vs fuego” es una de las explicaciones del constante ascenso de la violencia en el  país. Basta decir que al inicio del sexenio había unas seis organizaciones de drogas y al final del mismo el número era de diez[7], la política antidroga dejó un saldo de más de 60 mil muertos y/o desaparecidos, generando en la población –no de forma total- un descontento que se mostraba en la creación de organizaciones como la encabezada por el poeta Javier Sicilia y “la marcha por la paz”…

El balance general... lo que viene.

El combate a las drogas iniciado a principios del siglo XX no ha logrado obtener grandes resultados, ello se observa reflejado en los números como el consumo mundial de drogas hecho por la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés) hasta 300 millones de personas (quienes para el 2010 consumieron drogas en una edad que va de los 15-64 años) lo que representa que el número de consumidores incremento desde el 2004 cuando eran aproximadamente 185 millones[8]. Y la situación a nivel nacional –al igual que la mundial- no parece mejorar, según los propios datos de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de Salud y su Encuesta Nacional de Adicciones para el periodo del 2002-2011, cuyo consumo de droga en México ascendió de  450 mil personas a 550 mil personas[9]. En el país la droga (ilegal) más utilizada es la mariguana, asimismo el incremento del 2002 al 2008 es de 0.5% es decir, que en 2002 el consumo de drogas en general era de 1.3% y para el 2011 el consumo incremento a 1.8%, empero las únicas drogas que presentan incremento (las demás se mantienen igual) en su consumo son la mariguana y la cocaína, siendo el caso de la primera que del 0.6% (2002) paso a 1.2% (20011), mientras que la cocaína paso de 0.3% (2002) al 0.5% (2011) para la población en general que va de los 12 a los 65 años de edad; el caso de la mariguana es el que tiene mayores incrementos en su consumo sobre todo en hombres.
Hablando de las posibilidades para cambiar el tipo de política punitiva que siempre ha habido en el país de forma unilateral, son mínimas, sobretodo porque el contexto internacional ha cambiado, el mundo se halla frente a una nueva dinámica, los países se encuentran entrelazados, lo que hace que algunas políticas tengan que verse desde varios enfoques y/o participantes, el caso de la drogas es un tema que afecta a todos, y no es posible crear modelos de consumo que rompan en su totalidad con la comunidad internacional[10], el caso de México es aún más difícil pues en su frontera norte de más de 3 mil km se tiene al mayor consumidor de drogas en el mundo, a ello puede agregarse la fragilidad de las instituciones de impartición de justicia y de lo limitadas –en todo sentido- que son las policías del país (apenas 397, 664 mil policías para atender a 112 millones) todo ello dificulta el tema.
No obstante es evidente que la política punitiva del anterior sexenio contra las drogas fue un fracaso, pues no sólo no disminuyo el consumo sino que incremento, y sea cual fuese el objetivo en el colectivo nacional, una política antidroga necesariamente busca disminuir el consumo en la población; lo cual no sucedió. Sea pues, es evidente que la política antidroga en México tiene que cambiar, no es posible seguir con espirales de violencia, pero no puede cambiar en su totalidad debido al contexto internacional, lo cual muy seguramente deja con la posibilidad de una política marginal que utilice los aprendizajes del sexenio anterior, entre ellos, la definición de su política antidroga, o su lucha contra el narco, (que no son lo mismo, la primera busca una disminución del consumo mediante ciertas estrategias y la “lucha o guerra contra el narco” a excepción de lo que realmente signifique puede implicar desde el exterminio de los narcos como la disminución del trafico etc.). Conforme a lo anteriormente declarado por el actual presidente de la república Enrique Peña Nieto en sus primeras 13 acciones de gobierno señaló como punto uno: promover un Programa Nacional de Prevención del Delito, punto dos: una Ley Federal de Victimas y, punto tres: reformar homologar los Códigos Penales y la de Procedimientos Penales. De los anteriores la ley busca garantizar los derechos de las víctimas de violaciones a los derechos humanos –lo que incluye a los presuntos culpables- acorde a la constitución y los tratados internacionales; el Programa Nacional consiste en seis puntos: planeación, prevención, protección y respeto a los derechos humanos, coordinación institucional y evaluación; mientras que la homologación de códigos aún no se concreta. 
Después de todo lo expuesto se puede hablar de un giro en la política nacional antidroga, de hecho, no se puede hablar que vaya haber un enfoque primordial en la política antidroga, sino una especie de reparación de daños de lo acaecido el sexenio pasado; buscando como prioridad disminuir la violencia, no así el tráfico de drogas con ello retomar o darle un nuevo enfoque al tema, en este sentido parece ser que será brindarle prioridad a la política social.

Conclusiones.

Siendo la situación actual como es, con 17 estados de la unión americana que ya han aprobado el consumo de mariguana medicinal, y con una sociedad que cada vez, con mayor fuerza y mejores argumentos, rebate la legalización de las drogas –al menos de la mariguana- hay una posibilidad latente que por lo menos el dialogo se abra para la legalización de las drogas y posteriormente se legalice. No obstante y debido al tiempo y al estigma que aún se tiene con respecto a las drogas en general es difícil poder observar un presidente angloestadounidense,  mexicano o latinoamericano en general que tomé el asunto de legalizar en serio, además tomando en cuenta que enfrente hay un muro de 19 a 29 mil millones de pesos (que afirma el gobierno de Washington que obtiene el México por lavado de dinero el cual puede ser consultado en el documento Lavado de dinero: Indicadores y acciones de gobierno binacionales).
Otro aspecto es saber si las políticas de ambos países coinciden o al menos son compatibles, lo que fue un hecho es que a lo largo del sexenio panista sí fueron compatibles no coincidieron mucho, pues para los mexicanos –o la opinión pública- el asunto de las drogas nunca fue un problema, y sí en algún momento la venta de armas y su tráfico hacía el país; mientras que para lo angloestadounidenses ése no era su problema y ello se vio puesto en manifiesto con la operación rápido y furioso de los EUA.
Con todo lo anterior queda clara sólo una cosa y es que si bien la política antidrogas en México fue influenciada por EUA hace más de medio siglo, no es deseable que el reclamo se dirija hacía los EUA –al menos no como se ha venido haciendo sino, más bien pedir corresponsabilidad en la agenda- la exigencia debe ir a nuestras autoridades que en más de un siglo no han podido crear un sistema de justicia que funcione; investigue, persiga, compruebe y castigue los delitos, y, más aún que no han podido garantizar el derecho básico que el Estado está obligado a cumplir. La vida.


Jose Luis Serapio Juárez



[1] La coca-cola para su elaboración utilizó la cocaína hasta el año de 1903 para ello se aplicó la ley de alimentos y drogas puras de 1906 buscó cierto control, dado que exigía que cada alimento y brebaje llevasen una etiqueta con el contenido del producto. David  F. Musto. (1992).  Pautas en el abuso de drogas y la respuesta de los Estados Unidos. En Peter H. Smith. El combate a las drogas en América. (pp. 67-85). Edit. FCE.
[2] Ibid p. 70. Debido a ello en EUA para el año de 1890 alcanzó una de las cifras de consumo percapita más elevadas, al igual que número de adictos –un millón 100 mil de adictos al opio y heroína-.
[3] Ibid p. 69. Antes de ésta ley cada Estado de la Federación de los EUA manejaba y controlaba, bajo el supuesto de su soberanía, el suministro de dichas sustancias, de hecho antes de ésta ley las licencias para los médicos eran manejadas por los estados y no por la federación angloestadounidense.
[4] Ibid p. 80. La marihuana y la  cocaína –el alcohol- fueron prohibidas en 1907 en Nueva York y en 1937 la ley fiscal de marihuana que se complementa con la ley boggs y la de control de narcóticos.
[5] En algunos textos se menciona que so pretexto de la política antidroga el gobierno americano aprovecho para acelerar la apertura del mercado mexicano a nivel internacional. Enciso. (2010). “Los fracasos del chantaje. Régimen de prohibición de drogas y narcotráfico”. En Arturo Alvarado & Mónica serrano. “Seguridad nacional y seguridad interior” (Coord.). (pp. 62-104). Edit. COLMEX.  
[6] Para un gran sector de la población resultó un fraude dichas elecciones y por ende toda la comprensión y evaluación del sexenio del expresidente Calderón estuvo marcado por la “falta de legitimidad” (y esto a su vez, usado por sus adversarios políticos como una ventaja de posicionamiento frente al electorado), por ende la lucha en contra del narcotráfico muchos la entienden o entendieron  como una forma de legitimarse, en este trabajo no se parte de dicha premisa aunque no se rechaza totalmente, se parte del punto que el problema existe, y existía; grupos empresariales regionales –territoriales- dedicados al tráfico de drogas que habían cooptado a instituciones –de gobiernos municipales-, que si bien no era un asunto de seguridad nacional si superaba la capacidad de respuesta de los gobiernos locales y de sus instituciones de seguridad pública.
[7] Eduardo Guerrero. “La estrategia fallida”. [en línea]. 01 de diciembre del 2012. [consultada el 20 de enero del 2013]. Disponible en: http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2103067
[8] Consultar la página de Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito:  www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/WDR.html
[9] Los datos se pueden consultar en la Encuesta Nacional de Adicciones en la página de la secretaría de salud:  portal.salud.gob.mx/sites/salud/descargas/pdf/ENA_2011_DROGAS_ILICITAS_.pdf
[10] Cuestiones como la de Holanda y Portugal son casos que se explican toda vez que son países pequeños, y su control es más fácil -por decirlo de alguna manera-, el caso mexicano por tratarse de un país de aproximadamente dos millones de hectáreas y con una geografía tan accidentada –serranías, cadenas montañosas, dispersión de la población-, y un cuerpo de policías que apenas se está formando, resulta sumamente difícil imaginar un símil al estilo europeo.

lunes, 21 de enero de 2013

Disgregación


Carta al dinero.

Te odio tanto que al tenerte lo único que quiero es deshacerme de ti, aunque paradójicamente mi problema es que no te tengo en la cantidad suficiente para hacerme feliz.
            Sé que tuviste tus buenos tiempos, que antes estabas mejor, tu devaluación llegó cuando no tenía edad para fijarme en ti. Mira en lo que me has convertido, en un dependiente de ti, te necesito todos los días y no puedo sacarte de mi cabeza, sé perfectamente que no eres tú soy yo, que a muchas personas haces feliz.
            Mi problema contigo surge porque eres muy fácil, todos quieren contigo… y ¡tú quieres con todos!, no pienses mal de mí, yo quisiera que todos te tuvieran y si fuese por mí, yo mismo te entregaría a ellos. Hasta los legisladores hablan de ti, (y creo que sueñan contigo), te tienen en el presupuesto y ya saben en dónde te utilizarán, lo extraño es que no te tienen y todo su trabajo se basa en pensar que te tendrán. No hay que ser un genio para saber que la política es en su estado natural netamente dinero, de allí la frase de que “un político pobre es un pobre político”.
            Pero la política arruina muchas cosas de la vida, su espontaneidad, por ejemplo; mejor hablemos de ti que eres la causa y solución a todos los problemas. En México no se discrimina por el color de piel, la religión u orientación sexual, se discrimina la carencia económica, no hablo de pobreza porque hay muchos tipos de ella, nuestro presidente debe saber mucho de la pobreza cultural ya que ésta inmerso en ella, y que lo convierte entre tantas otras cosas en un ser miserable.
            Deberías ser una religión, ya sólo te falta el nombre, tú si ayudas a las personas, se me ocurre: “Monetarismo” o “Capitalismo”, total existe un “Cristianismo”… aunque esos términos ya existen y te mereces uno propio, lo curioso de ellos tres es que te tienen como base. Lo tienes todo eres como las demás, una invención del hombre.
            Para fines prácticos por el momento tu simple nombre nos basta y sobra:
Dinero: (Dícese de aquel que adora un), bien inservible hasta que nos desprendemos de él. Rasgo de cultura y pasaporte para una sociedad elegante. Posesión soportable[1].
Ojala nunca te hubiera conocido, manipulas, corrompes, haces que las buenas personas se humillen para ti, y otras veces muestras tu cara amable, sacias el hambre, cobijas del frio, reúnes a la familia y haces feliz a un niño, estas más allá del bien y el mal… Te digo, ¡deberías ser Dios! o por lo menos uno que a la gente no le avergonzara reconocer.
Todas las canciones hablan de ti, Pink Floyd, El tri, Pedro Infante y hasta Juan Gabriel te han dedicado canciones. Harán bien todos en despreciarte, de la misma forma que Basanio desdeñó tanto los fulgores del oro, como el pálido brillo de la mercenaria plata y eligió el quebrado color del plomo que pasa por vil y anuncia más desdichas que felicidad:¡oh Porcia![2].
Me despido de ti, como a un buen amor llorare tres horas por haberte perdido y después me reiré porque no me quede con las ganas de tenerte.

Atentamente:
Héctor Ulises Brioso Castillo.





[1] Ambrose Bierce. Diccionario del Diablo. Ed. Lectorum, pág, 67
[2] Shakespeare, “El mercader de Venecia”. 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Petróleo mexicano: perspectivas (Parte II).






Continuando con la primera parte, el petróleo es un símbolo, un símbolo que implica soberanía del Estado mexicano frente al mundo. El petróleo (o comodity) como recurso a nivel global tiene una importancia económica visible, las ganancias de la industria, implican una nación con autosuficiencia energética para su industria interna y por lo tanto una nación con ventajas competitivas. Es claro pues, que los argumentos económicos apuntan a la eficiencia de la paraestatal, mientras que los políticos a los simbólicos. 

Cifras de la paraestatal.
Con una planta de trabajadores de 150 mil, Pemex es el cuarto mayor productor de crudo en el mundo[1], 15va en producción de gas, y con un aporte al PIB del 10%[2] sin lugar a dudas nadie pone en tela de juicio la importancia que tiene para el país, ni lo que fue para el desarrollo del mismo, no obstante también tiende sus decrementos la paraestatal. Pemex tiene severas limitaciones económicas que no le permiten explotar al máximo su potencial; su incapacidad para explorar en aguas profundas, su incapacidad para solventar la demanda total de gasolina al país, y su uso patrimonialista son algunas de las limitantes formales e informales que ostenta actualmente.
Sea que desde siempre la industria petrolera ha sido de suma importancia –junto con la minería- en la económica mexicana. Aún antes de la expropiación PEMEX desempeñaba un papel importante para el fisco, únicamente en los últimos siete años antes de la expropiación (cuando la producción de crudo iba a la baja) los impuestos salidos del petróleo representaron en promedio el 13.6% del presupuesto federal, ello puede verse en la siguiente tabla.
Presupuesto federal e impuestos petroleros miles de pesos corrientes (1930-1937)

1930
1931
1932
1933
1934
1935
1936
1937
Presupuesto federal
279 111
226 478
221 625
245 951
264 730
300 822
406 098
478 756
Impuestos al petróleo
22 327
22 326
24 211
27 935
45 610
41 618
50 012
57 998
Porcentaje (%)
7.99
9.85
10.92
11.35
17.22
13.83
12.31
12.11
Fuente: anuarios PEMEX
Por otra parte después de nacionalizada la industria y superando las coyunturas y problemas que se presentaron en el momento y poco después de ello, la producción y el consumo (interno y externo) tendieron a la alza, de tal manera que a pesar de que hubo tres etapas donde se tuvo que importar crudo, de 1956-1959; 1963-1964 y 1971-1974, ello se “soluciono” con el descubrimiento de los pozos petroleros de cuencas de Chiapas-Tabasco, y de Campeche.
Importaciones y exportaciones de crudo mexicano  en miles de barriles. (1955-1986)

1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1986
Exportación
6106
6617
4037
676
112
1100
6683
7185
7138
7621
5401
3077
3115
3835
-
-
-
-
-
5804
34382
34470
importación
-
38
1358
717
11
-
-
-
145
577
-
-
-
-
-
-
672
10776
23613
6184
-
-
Fuente: Anuarios PEMEX
De ahí en adelante la producción de PEMEX ha ido en incremento, sólo a partir del 2000 se comenzó a percibir una disminución tanto en las reservas como en la producción. Véase sig. Cuadro.
Evolución de PEMEX  (2000-2011)

2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
Producción*
3012
3027
3177
3371
3383
3333
3256
3076
2792
2601
2576
2550
Reservas
probadas
25070
23525
21892
20077
18895
17649
16469
15514
14717
14307
13992
13796
Reservas
probables
21174
21285
20807
16965
16005
15836
15788
15257
15144
14516
14236
15013
Reservas
posibles
11959
11343
10251
12990
13140
13428
14159
14604
14621
14737
14846
14264
Fuente: elaboración propia sacado de los anuarios de PEMEX (el color azul es incremento y el rojo  es decremento)
*la producción es en miles de barriles diarios (Mbd)
** las reservas en millones de barriles de petroleo crudo equivalente (MMbpce)

A saber, la producción de la paraestatal ha ido en picada desde 2005, y es el único dentro de los grandes productores de petróleo que tienen en descenso sus reservas, ello ha puesto a la empresa en graves aprietos, y es que no sólo en  eso consisten sus problemas. Según cifras de Pemex, tiene, para 2012 sus reservas de un total; 43.82702048 MMMpce (Miles de Millones de barriles de petróleo crudo equivalente) dividida de la siguiente manera:
·         17.67 posibles - 40.1%
·         12.35 probables - 28.2%
·         13.80 probadas - 35.5%
Siendo las probadas las únicas en las cuales se tiene certeza de su existencia, dejando a las otras dos como un volado[3]. El deterioro puede observarse en las producción de petróleo crudo del 2007 para 2011 han tenido una baja de  3.08 miles de millones de barriles diarios a 2. 55 mil millones de barriles para 2011 lo que representa una baja del 17% de la producción, agregando que en el periodo de 2007-2011 la deuda neta se ha duplicado (aprox. 201%) es de 665.7 mil millones de pesos, es decir lo que equivale a la tercera parte de la deuda externa federal. Visiblemente la producción diaria, así como se muestra va en declive, y es que  debido al precio del barril y al tipo de cambio que las ganancias del petróleo se han mantenido en crecimiento del 2001 (cuando el barril mexicano 18.61 dólares[4]) al 2011 (cuando el promedio del barril es de 101 dólares) del 540% aproximadamente.
Los impuestos, derechos y aportaciones que aportan a la federación es otro factor, y es que para 2011   se pago 876 016 millones de pesos, y el rendimiento de la paraestatal fue de -91483 millones de pesos, es decir, se aporta más de lo que se gana[5].

Conclusión.

Sea que después de repasar brevemente el aspecto económico, queda con evidencia clara sólo una cosa (todo lo demás es a consideración del lector), que la restructuración de PEMEX es de suma importancia. Y es que en un Estado débil como el mexicano, es difícil poder quitar los cotos de poder a las organizaciones que sostienen –en parte- el régimen. Cierto es que hablar de la privatización del petróleo en México es un tabú, y en cierta medida lo es porque como se ha visto, el petróleo –como la minería antes y las televisoras ahora- fue un bien que le causo al país muchos dolores de cabeza –por decir lo menos- durante la revolución y sobre todo después de la promulgación de la constitución de 1917, las potencias mundiales (aún en guerra) estaban muy interesados en el petróleo mexicano, a tal grado que fue lo que les valió el reconocimiento internacional a Obregón y a Calles. Ésta presión “imperialista” que obligaba al recién formado gobierno a tener un régimen especial para las empresas extranjeras, fue lo que en cierta medida forma la doctrina Carranza y permea la política exterior de México durante buena parte del siglo pasado. Y he ahí, sí se entiende que la nacionalización de petróleos mexicanos fue bajo el cumplimiento del Estado de derecho como una vía de mostrar que los regímenes especiales no existirían más, y con ello reafirmar el papel del Estado-soberano, es evidente que fue un triunfo de la nación. 
No obstante, con casi un siglo después y sin menoscabo de lo importante que resultó, se vuelve un hecho más de pragmatismo que ideológico, en suma; se tiene que liberar a PEMEX del régimen rentista (que va directo al gasto corriente: salarios) que se le ha dado, una empresa que funcione con perdidas y endeudamiento constante, más que un orgullo es una pena ¡un lastre!. Su apertura al sector privado sería lo más conveniente, ¿dónde? ¡Pues claro! en la exploración, extracción, producción y comercialización (no sólo de crudo sino de sus derivados)  de las reservas posibles y probables, -¿En las probadas para qué?- es ahí donde se puede potencializar a la paraestatal. 
Queda claro que la venta total de la paraestatal –generaría grandes problemas al crear nuevas organizaciones que disputen la creación de reglas al Estado- no es deseable. Y por ultimo, será un hecho que a pesar que haya reformas, restructuración, y apertura parcial al capital privado, que la paraestatal no podrá funcionar como debe ya que al ser un bien tan importante los diferentes grupos que se disputan el poder político tenderán a querer controlarla -lo que no en automático pero si culmina- con organizaciones en regímenes de excepción y prerrogativas. Esto último es inevitable, porque para que haya control –en un Estado débil- en alguna política hay dos opciones: fortalecer a una organización al tiempo que se debilita a la otra organización a remplazar; y la segunda es “pactar” con los líderes locales las políticas a implementar[6]. 
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Jose Luis Serapio Juárez



[1] Durante la primera gran guerra México fue el segundo sólo después de EUA. Jurídicas,  UNAM,(SD) La revolución Mexicana y el mundo: un acomodo difícil. Senado de la republica. Pp. 13-56. consúltese en: senado2010.gob.mx, recuperado el 07/11/2012.
[2] Pemex, (2011) PEMEX cifras. Recuperado el 08/11/12, Consúltese en la página de Pemex: www.ri.pemex.com/files/content/PEMEX_Fact_Sheet_e_2011D1.pdf
[3] Las reservas probadas tienen la certeza mediante estudios geológicos que están; las reservas probables tienen un 50% de probabilidad de estar la cantidad calculada o superior, en éstas su extracción es un riesgo; y las reservas posibles sólo tienen un 10% de ser las calculadas o superiores, por lo cual representan una verdadera inversión de alto riesgo. Pemex (1988) Anuarios. Recuperado el 09/11/12. Consúltese en: www.pemex.com/files/content/anuario_1988.pdf
[4] Hay tres tipos de barriles: el Olmeca, el Istmo y Maya, el primero para 2011 tiene un valor de 109.83 dólares; el segundo, 106.22 dólares; y el último 98.80 dólares.  Y en promedio su valor es de 101 dólares por barril. Pemex (2012) Anuarios. Recuperado el 09/11/12. Consúltese en: www.pemex.com/files/content/anuario_202012.pdf
[5] Op cit.2
[6] El Estado para su supervivencia y control tiende a fortalecer grupos y a debilitar a otros para mantener un equilibrio y subsistir, a la vez que esto sucede, como lo dice Joel Migdal (2011), los Estados (igual que las sociedades que controlan) juegan dentro de dos planos a la vez; el primero es el internacional y el segundo es el nacional. En el primer plano los Estados se relacionan con todo tipo de organizaciones, y otros Estados, dentro de esta lógica las limitaciones de los Estados modernos están dadas por el lugar que ocupa cada cual en la economía mundial o estratificación, evidentemente la guerra es otra limitación. Siguiendo la línea anterior de razonamiento, el Estado como organización extendida territorialmente aspira a controlarlo (y donde interactúan con otras organizaciones que buscan de igual manera ser autónomas). Ya que controlando a todas las organizaciones que en él (Estado) están inmersos, les puede permitir a los líderes de los Estados el tener mayor libertad de acción tanto dentro del Estado como en el escenario internacional. Joel Migdal. (2011) Estados débiles, Estados fuertes. México, DF. Editorial FCE.  

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